Que es UIR- Universidad para el Ingenio Rural

La iniciativa UIR surge de la necesidad de empoderarnos como grupo en nuestra forma de vida: intentamos darle valor los pasitos que hemos dado gracias a lo que Matavenero nos ha enseñado y ha sabido sacar de cada un@ de nosotr@s. Y lo queremos hacer compartiendo lo que aquí hemos descubierto, el ingenio que hemos desarrollado para llevar una vida rural sin haber tenido mucha experiencia previa. Se trata de talleres, jornadas y encuentros que realizamos sin más pretensión que mostrar lo que hacemos e intentar contagiar las ganas de probar la soberanía en las propias vidas, de que cada persona pueda ingeniárselas para conseguir acercarse a una forma de vida más respetuosa consigo misma y su entorno, en cualquier ámbito: salud, alimentación, relaciones con el medio, hogar, expresión creativa, etc.... ¿Y cómo lo hacemos?: El sentido final de UIR es que la gente encuentre aquel punto de su vida sobre el que puede ser soberano y autosuficiente: desde fabricar tus jabones, a plantar tu comida o saber recolectar frutos y plantas, hacer pan de leña, criar abejas, hacer tus propios instrumentos musicales, saber curarte con la naturaleza, ponerte al límite físicamente, calentar tu hogar con leña, construir un inipi, criar de una forma más libre, ... el abanico es tan inmenso como personas hay...

“Un encuentro puede ser un momento donde se da con un ser o cosa que se busca , pero también un momento en que se halla a alguien o algo sin buscarlo.” Cada año hacemos algún encuentro en torno a una temática: educación y crianza, música y danza, malabares. La propuesta del encuentro depende del interés en el tema en ese momento y de las posibilidades para ofrecer desde aquí.

En Matavenero siempre ha habido interés por el mundo del circo y los malabares, son varios los habitantes que han trabajado en espectáculos circenses y muchos los que habitualmente juegan y practican alguna actividad relacionada: trapecio, mazas, etc...Nuestro primer encuentro nació de un trio de valientes: Benito, Juanjito y Norak, que se tiraron a la piscina, y con mucha paciencia, labia y buenos contactos trajeron a Matavenero a los mejores artistas de circo de España. Y ahí quedó proclamado Matavenero como espacio de encuentro y descanso de personajes del mundo del circo después de un verano de bolos. Durante tres años una aldea perdida en las montañas bercianas, sin carretera asfaltada ni alumbrado público se ha colado en la agenda de todos aquellos interesados por el mundo de los malabares en la parte norte de la península...y todavía no hemos enterrado las mazas, sino que estamos practicando para lanzarlas todavía más alto.

En este encuentro disfutamos durante cuatro días de la magia de la música y la danza. El primer encuentro nos acercó al continente Africano a través de sus ritmos, canciones y bailes. Pudimos aprender percusión y danza senegalesa, y percusión y danza árabe. Artistas de diferentes sitios: Senegal, Madrid, León y Matavenero colaboraron transmitiéndonos su saber y su cultura musical. Fueron días donde se mezclaron colores, vestimentas, movimientos de cadera, saltos,manos doloridas, golpes de tambor ,risas, miradas,cocina made in Matavenero, el toque picante de Senegal, los velos, la música en directo y las conversaciones alrededor de las hogueras.

Durante cinco días nos juntamos en Matavenero personas y colectivos involucrados de una u otra forma en la crianza y la educación libre para tener la opción de comunicarnos, intercambiar experiencias y sobre todo de conectar con lo natural y la niñez, la oportunidad de descalzarse,mojarse, desnudarse, mancharse de tierra, comer con las manos, correr entre senderos, subirse en las rocas, gritar, reir, bailar y distender en familia, sin presiones sociales. Las características del encuentro y el espacio suponen una puesta a prueba para muchos padres, porque no hay límites físicos reales para los niñ@s en el lugar (ni vallas, ni coches, ni obstáculos impuestos) y afloran los miedos psicológicos del adulto, y también suponen la oportunidad de que nuestros hij@s nos den una lección de vida.

Las jornadas que realizamos son cinco días de convivencia con talleres programados, donde se muestran y comparten las dinámicas que las gentes de Matavenero hemos adquirido en la vida cotidiana. Mucho más familiares que los encuentros, intentan ser una ventana a nuestro día a día en la aldea.

Durante estas jornadas intentamos acercarnos a la autosuficiencia en el hogar, y para esto hacemos nuestro propio pan en horno de leña, mostramos alternativas nutricionales, nos introducimos en la apicultura, acercamos nuestra forma de criar y nuestro proyecto educativo “Ganas”, hacemos jabón, identificamos las plantas que nos rodean y sus usos locales, visitamos las huertas de los vecinos y entendemos su relación con ellas, vemos las diferentes formas de conservación alimentaria, construimos y participamos en un inipi... pero sobre todo, dedicamos tiempo y energía a abriros nuestra realidad más cotidiana.

Son talleres de cinco días de convivencia descubriendo la realidad física y emocional de la vida aquí, a mil metros de altura, con recursos bastante limitados y sin muchas comodidades. En el plano físico conoceremos la montaña a través de sus recursos: el agua (visitando el sistema de traída de agua y las pozas), la tierra (aprendiendo a reconocer los recursos que ofrece todo el entorno a nivel alimenticio y de salud, en cuanto a plantas, animales e insectos) y el fuego (acercándonos al significado real de la leña para un Mataveneriense, de donde la traemos y cómo la cortamos, preparando el horno de leña y cociendo nuestro pan para el resto de los días y también construyendo un inipi y celebrando el ritual durante la noche del sábado). Y para empatizar en el plano emocional tendremos charlas sobre la vida aquí, desde una visión social, política y psicológica, intentando responder a todas las dudas siempre desde nuestro punto de vista y nuestra realidad personal, apoyándonos para ello en nuestras virtudes como comunidad y también en nuestros errores, así como visitando otros proyectos de recuperación rural que son vecinos como Poibueno y Fonfría. Tened en cuenta que estas jornadas requieren bastante esfuerzo físico y psíquico, porque se hacen desplazamientos largos a pie y sesiones de vivac.

VISITAS GUIADAS
Venir a Matavenero y verlo no es entenderlo. Puedes caminar por sus senderos, pero si no conoces el movimiento de sus gentes, sus inicios, su gestión, sus dinámicas, el uso de sus espacios y la relación vecinal, no has estado en Matavenero. KM 28 te ofrece un servicio de guía por diferentes rutas: Desde la ruta a la poza de las Ollas( San Facundo-Poibueno-Matavenero-San Facundo), ruta de los molinos (San Facundo-Matavenero-Los Molinos-San Facundo), ruta de los pueblos abandonados(San Facundo-Matavenero-Castrillo-Folgoso del Monte-Las Tejedas). También puedes decidir hacer tu ruta a caballo, incluir comidas en Matavenero y tener una visita guiada explicativa por la ecoaldea. Contacta con nosotr@s y pídenos un presupuesto.